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Ayuno consciente: cómo y por qué hacerlo

Fundamentos del Cómo hacer un Ayuno consciente

Muchas personas ven el ayuno como una herramienta de salud aislada, como si fuera algo que se toma solo una vez y por una razón muy específica. Sin embargo el ayuno consciente puede ser una oportunidad de reconectar con uno mismo para adquirir un mejor conocimiento de las leyes de la vida, una conciencia refinada de nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestras necesidades profundas, una conciencia de nuestra relación especial con los alimentos, de nuestro vínculo con la vida y la muerte; en fin, una conciencia de nuestra propia naturaleza. Conoce más sobre el ayuno consciente, cómo y por qué hacerlo.

¿Qué es el ayuno consciente?

El ayuno consciente es una herramienta para aumentar la vibración, expandir la conciencia y prosperar positivamente en el plano físico y espiritual de la vida. El ayuno consta de un proceso dietético natural que ha existido en muchas culturas y tradiciones durante milenios para tratar problemas de salud y facilitar la práctica espiritual.

Esencialmente, el ayuno y la limpieza interior vuelven más lento el metabolismo físico y lo llevan a una mayor armonía vibratoria, por lo que el alma puede fluir más fácilmente y expandirse hacia dimensiones más altas. Significa que uno puede estar más interconectado y unido al flujo divino. De ahí el valor inconmensurable del ayuno.

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Fundamentos del ayuno consciente

Las distintas especies en la Tierra, en su lucha por sobrevivir, han tenido que desarrollar condiciones para adaptarse a la escasez de alimentos, que de forma periódica amenazaba su existencia y evolución.

Aprendieron a almacenar grasas como reservas energéticas de alimentos con la máxima eficiencia para conservar todas sus capacidades físicas y psíquicas cuando había en exceso, y a utilizarlas de manera eficiente en tiempos de escasez.

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Hoy en día, en el mundo occidental, para la especie humana, esto ya no es así, porque hay alimentos en abundancia en la mayor parte de las regiones, lo que ha llevado a las personas a comer de forma desordenada y en exceso, y lo que ha originado que expertos en diferentes áreas utilicen esta herramienta para obtener beneficios de distintas índoles.

Durante el ayuno consciente se produce un proceso de adaptación metabólica universal que permite la movilización de estas reservas de energía del tejido adiposo al tiempo que conserva las proteínas viscerales y musculares, originando de esta forma una cadena de beneficios tanto a nivel físico, como mental y espiritual.

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Ayuno consciente
El ayuno consciente es una herramienta para aumentar la vibración, expandir la conciencia y prosperar positivamente en el plano físico y espiritual de la vida. // Fuente: unsplash

¿Quiénes promovieron el ayuno consciente?

Los primeros grandes filósofos, pensadores y médicos usaron y recomendaron el ayuno de forma consciente para mantener una buena salud o para curarse de alguna enfermedad. Hipócrates, Platón, Aristóteles y Galeno, elogiaron las virtudes del ayuno.

Por ejemplo, se conoce que Séneca y Ciceron practicaban regularmente el ayuno, habiendo observado que les permitía aumentar su rendimiento intelectual.

Diferencia del ayuno consciente y otros ayunos

Hay distintos enfoques para el concepto de “ayuno”. Por un lado, muchas personas lo utilizan como una medicina para curar una enfermedad, hacer una dieta para adelgazar, llevar un régimen alimenticio que implique no comer sólidos, establecer una dieta líquida o mantenerse delgado.

También hay otros tipos de ayunos como el “político” o los “patológicos”, en los que, al igual que los anteriores, sus conceptos difieren enormemente de lo que se busca con el ayuno consciente.

  • Ayuno político: es también llamado manifestante de ayuno o huelga de hambre. Es un medio de protesta no violenta utilizado originalmente a principios del siglo XX. Un ejemplo claro es Gandhi, quien lo usó de manera frecuente en su lucha por la independencia de la India contra los ingleses.
  • Ayuno patológico: la práctica del ayuno también puede derivar en otras patologías serias. En el caso de la anorexia nerviosa, el paciente combate el hambre y se niega a comer. Este comportamiento prolongado durante largas semanas causa desnutrición con consecuencias muy graves. Es una de las enfermedades psiquiátricas más letales dado que el 10% de las personas afectadas mueren a consecuencias de su desnutrición

El ayuno consciente, en cambio, es un método que tiene un fin claro y concreto, generalmente relacionado con la limpieza del organismo interno para ayudar a eliminar toxinas que enferman el cuerpo, lo que facilita el camino para ampliar la conciencia a través de la meditación que luego nos conduce a la espiritualidad.

De esta forma, vemos cómo el ayuno consciente es aplicado en diferentes ámbitos, de acuerdo a la necesidad de la persona, su idiosincrasia o su cultura. Uno de los planos donde más se pone en práctica el ayuno consciente es el religioso:

  • Judeo-cristianas: en esta cultura el ayuno está profundamente arraigado. Moisés ayunó durante 40 días en el Monte Sinaí y Jesús ayunó y oró 40 días en el desierto. Es interesante recalcar que 40 días es también la duración de la privación de alimentos que puede soportar, sin efectos secundarios indeseables, una persona de constitución corporal promedio, con buena salud.
  • La Iglesia cristiana: los cristianos abogan por el ayuno y sus efectos purificadores en el cuerpo y la mente. Es durante el ayuno que el cristiano hace penitencia, se abre a sus semejantes y practica la Caridad. Es una oportunidad para ofrecer a los pobres los alimentos que no se utilizan durante el ayuno.
  • En el judaísmo: el ayuno se extiende por 6 días, distribuidos a lo largo del año, siendo el más importante el Yom Kippur, el día del Gran Perdón.
  • En el Islam: el ayuno es uno de los 5 pilares del Islam, al igual que la Caridad. El Corán se reveló a Muhammad mientras ayunaba. Hoy el mes de Ramadán es una conmemoración de este evento.
  • En el budismo: el ayuno también es practicado por los monjes budistas por períodos más largos o más cortos, juzgándolo favorable a la meditación.

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  • En el hinduismo: en esta religión el ayuno juega un papel muy importante y las dietas se observan de manera diferente según las creencias personales de los practicantes y las costumbres locales.

Los ayunos que se llevan a cabo por obligación o sacrificio, considerados muchas veces como un instrumento de sanación biológica, finalmente no producen los efectos beneficiosos que se logran con la práctica del ayuno consciente, como la paz mental, física y espiritual.

Beneficios del ayuno consciente

La práctica del ayuno consciente proporciona una serie de beneficios en el cuerpo físico, psicológico y en el campo espiritual. Aquí te nombramos algunos de ellos.

Desintoxicación

El ayuno consciente ayuda a eliminar toxinas y desechos del organismo, lo que a su vez contribuye con la pérdida de peso a nivel de grasa y líquidos, ya que la masa magra de los músculos se mantiene.

Rendimiento físico

A diferencia de lo que piensa la mayoría de las personas, el ayuno consciente no implica una debilidad en el rendimiento físico. Muy al contrario, este tipo de ayuno proporciona energía, donde el individuo puede llevar a cabo una vida normal, con la excepción de hacer ejercicio físico o participar en competencias deportivas exigentes.

Cambios favorables en el organismo

Durante el ayuno consciente se producen muchos cambios fisiológicos en el organismo y los órganos se limpian, se regeneran y se fortalecen: el páncreas, el hígado, los riñones, los intestinos, el corazón, la piel, la sangre, así como en el sistema inmunológico y nervioso.

Cura enfermedades

El ayuno consciente puede ayudar a controlar afecciones que se presentan de forma recurrente en las personas, como la gripe viral, problemas digestivos, estreñimiento, alergias, entre otras. También reduce el riesgo de padecer arteriosclerosis, y ayuda a disminuir la presión sanguínea lo que disminuye la hipertensión. Esta práctica también ayuda a controlar el colesterol y la diabetes tipo II.

Amplia el campo emocional y espiritual

El ayuno consciente es un proceso que también tiene lugar en el nivel kármico; está bien documentado en los círculos “espirituales” que el ayuno quema el karma. Quien combina el ayuno y la meditación y lo practica de forma disciplinada, experimenta una mayor sensibilidad a las energías y estados más profundos de Samadhi. Como resultado, se acelera la aparición de un condicionamiento emocional profundo.

¿Quiénes pueden ayunar y quiénes no?

Emprender un ayuno requiere algunas condiciones para cosechar los beneficios. Cualquier persona en edad adulta o avanzada, con buena salud y un poco de motivación puede comprometerse a vivir y poner en práctica el ayuno consciente.

Los niños que están creciendo y que necesitan una ingesta nutricional variada y equilibrada todos los días, no deben poner en práctica el ayuno.

Algunas condiciones médicas también prohíben la práctica de ayuno consciente o cualquier otro tipo de ayuno. Por ejemplo:

  • Una persona con exceso de trabajo o con problemas de ansiedad.
  • Personas con problemas psicológicos o depresión.
  • Tampoco deben practicar el ayuno consciente las personas con bajo peso, o que sufren de anemia, anorexia o bulimia.
  • Personas que han sufrido o sufren de tuberculosis.
  • Pacientes oncológicos o con SIDA.
  • Personas con problemas del corazón.
  • Pacientes renales.

Ejemplos de ayuno consciente

Cómo hacer un Ayuno consciente
El ayuno consciente es un proceso dietético natural que ha existido en muchas culturas y tradiciones durante milenios para tratar problemas de salud y facilitar la práctica espiritual. // Fuente: unsplash

El ayuno consciente es el que contempla la eliminación de cualquier tipo de alimentos sólidos, y en su lugar establece únicamente el consumo de agua. Algunas personas que se inician en el ayuno consciente optan por ingerir solo agua durante 12 horas y algunas veces acompañarla por consomé de vegetales frescos, como cebolla, zanahorias, papas, puerro, perejil y ajo.

Para adaptarse progresivamente al ayuno consciente durante uno o varios ciclos de 7 días, es importante poner en práctica el ayuno intermitente, el cual consiste en practicar el ayuno durante solo unas horas en el día.

Ayuno intermitente

El ayuno intermitente implica abstenerse de comer, y beber solo agua lo más purificada posible; en este caso lo ideal es ingerir agua destilada durante al menos 12 horas y no menos de litro y medio por día.

Cuando solo se consume agua, se recomienda el reposo total y es mejor evitar el ejercicio u otros factores estresantes. Los ayunos más largos pueden necesitar asistencia médica, especialmente si las personas tienen algún tipo de tratamiento en curso.

En qué consiste el ayuno intermitente

El ayuno intermitente consiste en dejar de comer durante al menos 16 horas todos los días y, a veces 18 horas. Dejar solo una ventana para comer entre las 10 o las 12 hs del mediodía algunos días, y a las 18 hs, otros.

Con este método es esencial no comer después de las 18 hs para que el cuerpo tenga tiempo de digerir la última comida antes de ir a la cama. De esta forma, en la mañana queda suficiente tiempo para meditar y realizar un trabajo creativo, antes de que el cuerpo ingiera alimentos nuevamente. Esta metodología hace que la conciencia se mantenga expandida e interconectada, lo que provoca muchas energías y hace que los días se vuelvan más productivos.

Las modalidades de ayuno intermitentes incluyen:

  • Comer una comida al día y ayunar el resto del día consumiendo solo agua.
  • Comer durante 6 u 8 horas y ayunar el resto del tiempo.

Por ejemplo, comenzar a comer a las 11 de la mañana y tener una última comida a las 5 de la tarde o comenzar a las 10 de la mañana y tener la última comida a las 6 de la tarde. Las ventanas para comer y ayunar pueden moverse según las necesidades y la rutina.

En vista de que la ventana para comer se reduce a un máximo de 8 horas, es importante no pasar estas 8 horas comiendo ni hacerlo entre comidas, porque el cuerpo todavía necesita tiempo para digerir e integrar esos nutrientes. Otro riesgo de comer en exceso durante este periodo de tiempo fuera del ayuno, es que el cuerpo produce insulina constantemente, lo que hace que se almacene exceso de grasa corporal.

¿Cuánto tiempo ayunar?

Una persona puede ayunar en determinados momentos durante el año, durante una semana, 14 días, 21, 28, hasta 40 días como máximo, tiempo demostrado en que el hombre puede vivir sin recibir alimentos.

Cada ciclo de ayuno corresponde a 7 días, sin embargo, algunos especialistas recomiendan seguir primero, durante uno o dos meses, una dieta hipotóxica y luego ayunar por un máximo de 3 días continuos como máximo. Si se escoge ayunar por uno o más ciclos, aconsejan poner en práctica un ayuno intermitente que comprenda solo vegetales y frutas.

Esto quiere decir que para emprender un ayuno total de uno, dos o más ciclos, la persona tiene que estar bien preparada, física y emocionalmente, después de haber pasado por un periodo de adaptación progresiva, donde el organismo aprende paulatinamente cómo manejar la falta de alimentos a la que ha estado acostumbrado para utilizar eficientemente sus reservas de energía.

A partir de aquí se puede prolongar el tiempo del ayuno. Este proceso es incluso mucho más llevadero y más fácil de cumplir que en los primeros días de adaptación.

¿Qué comer cuando finaliza el ayuno?

Lo que comes cuando finaliza el ayuno es esencial también para la expansión de la conciencia.

Si estás llevando a cabo un proceso de ayuno consciente, sabes que estás tratando de llegar hacia la máxima expansión de la conciencia. Por lo tanto, un desayuno de batido de frutas es una excelente manera de comenzar el período de alimentación del día. Es liviano, se digiere rápidamente y proporciona azúcar en la sangre rápidamente.

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A primera hora del día, el cuerpo aún se está reconstruyendo internamente, por lo que es mejor no sobrecargarlo con procesos pesados ​​de digestión.

La hora del almuerzo generalmente consiste en una ensalada cruda que incluye grasas esenciales, como aguacates y nueces. Es el momento ideal para consumir proteínas un poco más densas, por ejemplo, garbanzos y lentejas. Y luego, para la cena, lo más recomendable es ingerir verduras al vapor acompañadas de un grano, como el mijo y la quínoa, porque son más nutritivos y alcalinos, y más fáciles de digerir que otros granos.

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Conclusión

Llevar a cabo un proceso de ayuno consciente requiere no solo tomar la iniciativa y aplicarla, sino también de mucha madurez, preparación y sabiduría. Principalmente, de estar claro, saber cuál es el objetivo e interesarse en conocer todos los eventos que se pueden desatar, cuáles son los cambios que el cuerpo, la conciencia y el espíritu van a experimentar, y saber aprovechar todos estos efectos para gozar de los beneficios y vivir una vida más saludable, libre y feliz.

Es recomendable no hacer ningún tipo de ayuno prolongado sin el asesoramiento de un médico y/o guía nutricional.

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