Gongs, el poder del sonido

Frida junto a su Gong Venus en el estudio de yoga Anahat.

Todos coinciden: la primera vez que escucharon el sonido del Gong fue increíble. Cada uno desde su lugar, Juan Atallah, Friederike Möhres y Ludmila Lara han vivido la experiencia Gong y, como cuando algo importante sucede en la vida, el Gong los marcó para siempre.

El Gong Venus vibra en la misma frecuencia en Hertz que el planeta homónimo.
El Gong Venus vibra en la misma frecuencia en Hertz que el planeta homónimo.

La experiencia Gong

La primera vez que escuché el Gong fue después de una serie de Kundalini Yoga y automáticamente dije: ‘necesito más’. Cuando terminó la relajación me acerqué a la instructora, le dije que me había encantado y que quería saber todo sobre gongs. Así que enseguida me anoté en un taller de sonido”, cuenta con entusiasmo Friedrike Möhres, que empezó este camino dos años atrás. Frida, como le dicen en Buenos Aires, donde vive actualmente, es alemana. Vino a la Argentina por primera vez en 2010, con tan solo 22 años, para hacer un intercambio en la universidad como estudiante de Comercio Internacional.

“Al principio fue un choque muy grande, sobre todo por el idioma. Yo era estudiante avanzada de español y había viajado a España a practicar el idioma pero estar acá fue muy difícil. La primera semana sufrí un montón, no entendía nada. Después, con el tiempo fui aprendiendo y me adapté”.

Si bien Frida llegó en 2010 no fue hasta 2015 (después de haber regresado a Alemania) que descubrió el sonido del Gong. Todo empezó con una búsqueda personal, así se acercó a Dharam estudio para una clase de Kundalini Yoga con Vanina Levi, impulsora de los movimientos Frecuencia Gong y Gongaia. Lo que Frida no sabía es que al momento de la relajación aparecerían las poderosas vibraciones del Gong.

La misma sorpresa se llevó años antes el músico Juan Atallah: “Decidí empezar a practicar Kundalini Yoga. Apenas terminó la primera clase, la instructora nos indicó tomar postura de Savasana y fue allí que escuché un Gong por primera vez en mi vida. Sentí como una gran ola de sonidos invadió todo mi cuerpo. No me dio tiempo ni a interpretar lo que pasaba. Conmovido por una emoción poderosa que subía hasta mi garganta me di cuenta que algo ‘loco’ estaba pasando. Cada vez que terminaba una clase sonaban los gongs y siempre era un viaje distinto. Me entusiasmé y empecé a averiguar sobre las frecuencias y su influencia en la materia”.

Tan fuerte fue la experiencia para él que hasta convenció a Vanina Levi que abriera un taller de gongs.

Una sesión de gongs en Dharam estudio, después de una clase de Kundalini Yoga.
Una sesión de gongs en Dharam estudio, después de una clase de Kundalini Yoga.

El Gong y Kundalini Yoga

Para Ludmila Lara, que también tomaba clases con Vanina, es clave que los Gongs lleguen después de la clase de Kundalini: “Como viene con la práctica de yoga, el cuerpo ya está listo para relajarse, eso hace que no entres en tensión. A medida que te vas concentrando en el sonido, llega un momento en que en realidad ya no importa el sonido porque es la vibración la que se apodera de todo. Y empieza a pasar que vibrás, te hacés más liviano. Con la práctica, entrás cada vez más rápido en la relajación, sumado a que venís de un ejercicio intenso (las series de Kundalini), el Gong lo que hace es terminar de soltar lo que sea que estuvieras trabajando en la clase”.

Para Frida, el Gong y Kundalini tienen una conexión particular y tiene que ver con la energía. “El Gong ha estado siempre presente desde los inicios de Kundalini, que trabaja mucho con los cuerpos energéticos. Por eso es una muy buena combinación hacer un krya de Kundalini y después una sesión de gongs. Es una terapia muy fuerte y poderosa que te permite trabajar temas internos que vos elijas”.

Clases en línea de yoga, meditación y más

Frida se interesó mucho en la materia y en Alemania se compró un tipo de Gong que se llama Venus, lo trajo a la Argentina (despertó tanta curiosidad en el aeropuerto que cuando lo despachó los agentes de Aduana le preguntaron si era un wok inmenso), y comenzó a ofrecer series de gongs primero a amigos, después en estudios de yoga como Dharam y Anahat y ahora también en espacios culturales como Laboratorio Marte.

Frida ofreció sesiones cortas de 15 minutos en Laboratorio Marte.
Frida ofreció sesiones cortas de 15 minutos en Laboratorio Marte.

Si bien la conexión con Kundalini es natural, Frida también busca abrirse a otros campos: “Mi rol del gong es llevarlo a otro mundo, que no se circunscriba solo a estudios de yoga, sino dar a conocerlo en otros espacios. Por ejemplo, he tocado varias veces en Laboratorio Marte, que es un espacio cultural, multidisciplinario, donde hay teatro, encuentros, exposiciones. Es un contexto bien diferente con respecto a un estudio de yoga, y es una muy linda experiencia. Allí, toco por espacios más breves, de 15 minutos. Creo que un baño de Gong tiene un efecto interesante para todos, es decir, no es imprescindible hacer yoga para que el Gong te llegue”.

De corazón, esperamos que este artículo te sea de ayuda. Si crees que puede ser de utilidad a otras personas, no dudes en compartirlo. Después de terminar la lectura, te invitamos a dejar un comentario con tu propia experiencia. ¡Sortearemos un yoga mat entre todos los lectores que comenten!

Las frecuencias del Gong

El Gong es un instrumento de percusión muy particular. Además de que se trata de platos (por lo general de bronce) de grandes dimensiones, los gongs vibran en una determinada frecuencia que está relacionada con la frecuencia de los planetas. Por eso el Gong llamado Venus vibra en la misma frecuencia en Hertz que la del planeta homónimo. De ahí que el Gong esté tan conectado con el Universo y, al escucharlo, se pueda sentir la energía y el movimiento planetarios.

“Nosotros somos partículas organizadas por distintas frecuencias. Así como un planeta que gira tiene su propia frecuencia en armonía, cada parte que nos constituye también tiene la suya. Todo vibra en una frecuencia, un órgano, una emoción, un color, un sonido, un pensamiento”, relata Juan que investigó mucho y se volvió un experto en la materia.

Juan se entusiasma y nos explica más y mejor: “Las frecuencias más bajas organizan materia más densa y las más altas, más sutil. Es así como comprendemos los distintos cuerpos que nos constituyen como seres completos. Algunas frecuencias pueden percibirse con los sentidos; otras no, debido a su grado de vibración. Cuando un cuerpo (físico / emocional / mental / energético / astral) enferma, se produce un desequilibrio en la frecuencia que lo constituye. Los instrumentos armónicos, en este caso el Gong, producen sonidos que sacuden, reorganizan y equilibran estas frecuencias, volviendo al cuerpo enfermo a su estado de homeostasis. Este tipo de instrumentos actúa como amplificador de la intención de quien lo interprete. Por eso es muy importante mantener una mente calma y el corazón activo. En el momento en que te relajás y dejás fluir tus golpes, es cuando el sonido se abre y florecen los armónicos”.

Por eso, Frida también asegura que tocar con intuición es muy importante a la hora de una sesión de Gongs: “Obvio que hay técnica pero mi esencia para tocar el Gong es con la intuición. Me conecto con el campo energético de la persona o el grupo que está presente, que siento a través de la empatía y el ahora. Así saco del Gong los sonidos que voy sintiendo, por ejemplo a veces el sonido aumenta y cuando siento que el campo energético es muy fuerte lo bajo un poco. El Gong te da las herramientas para que tengas una sesión terapéutica muy intensa o una meditación más relajada”.

Todo listo para sentir las vibraciones del Gong en el estudio Anahat.
Todo listo para sentir las vibraciones del Gong en el estudio Anahat.

Sensaciones después de un baño de gongs

Probablemente nada será lo mismo después de una sesión de gongs. Por eso, es interesante conocer la experiencia de quienes lo vivieron y por qué no animarse a participar de un encuentro.

Ludmila afirma que el Gong mueve, sacude. Y lo compara con el mar en movimiento: “Se siente como si estuvieras en el agua, el sonido del Gong te lleva y también se te viene encima”.

Juan también lo asocia con el movimiento de las olas: “El poderoso oleaje sonoro que produce un Gong arrasa con toda frecuencia errática que esté dando vueltas por ahí. Nos da la oportunidad de limpiar todo aquello que nos enferma. Claro que es complementario, si uno no soluciona sus problemas desde su cuerpo emocional / mental, los síntomas seguirán apareciendo, y cada vez de manera más violenta para así poder llamar nuestra atención”.

Según Frida, cada sesión deja distintas sensaciones individuales: “Después de una sesión, hay gente que se va con una sensación de relajación profunda, de mucha paz, incluso hasta pueden  dormirse. Otros se van súper despiertos, porque estuvieron bien presentes durante la sesión. Hay personas que tienen mucha actividad, como en una película. Cada sesión de gongs es muy distinta, nunca es igual pero siempre hay sanación”.

Nos llena de satisfacción que hayas llegado hasta aquí. Si el artículo te fue de utilidad y crees que puede ayudar a otras personas, no dudes en compartirlo. También, te invitamos a dejar un comentario y así enriquecer nuestra experiencia y la de todos los lectores de Relajemos.com. ¡Namaste!

Ya sea para meditar, trabajar algo en particular o simplemente escuchar un instrumento poco habitual, un baño de gongs es una experiencia muy recomendable que bien vale la pena descubrir.

Gongs, el poder del sonido
4.2 (84%) 5 votos

5 comentarios

  • Hola ! me encantaría tomar clases para aprender.
    Vivo en Tandil. no conozco a nadie q realice baños de Gong aquí.
    Si los he tomado en El Bolsón y me encanta !!!!
    Agradeceré toda la info que puedan brindar.
    Cordial saludo.

    • Hola Andrea! Por el momento tampoco sabemos de alguien que realice baños de Gong en Tandil. En cuanto nos llegue alguna data te lo hacemos saber!
      Que fantástico que haya posiso tener la experiencia en El Bolsón! Nos encantaría que nos contaras un poco más sobre tu experiencia y en dónde lo hiciste.
      Muchas gracias por comentar. Saludos!

  • Buenos dias, si os cuento mi experiencia ni me vais a creer.
    Ayer escuche un video de cuencos tibetanos sin más sonidos de fondo. Al rato una vocecita me dijo que mejor dejara de escuchar.
    Enseguida me dormi. Pues a media noche, ni idea de a que hora, he oído una respiración muy fuerte justa a mi lado derecho y muy cerca de la cara. Medio dormida y ya bastante acojonada, he hecho el esfuerzo para discernir que clase de respiración era y enseguida he creido que era de una bestia o algo tirando a horrible. También he sabido que era cosa de los cuencos. Hice el esfuerzo de abrir los ojos y justo cuando lo hice y me incorporé, desapareció la respiración/gemidos.
    Hoy he buscado información y he visto articulos que dicen que los cuencos sirven para entrar a otras dimensiones.. y ya te digo!! Y tambien sirven, afirmo, para que entidades de otras dimensiones entren en esta.
    Decir que me he acojoné muchísimo es poco
    También decir que no es la primera vez que me pasan cosas anormales o paranormales. No se confundan, no estoy loca, soy una persona normal aunque desde que son vegana se me han acentuado las experiencias estrañas. Estoy un poco acongojada a parte de acojonada

  • Estoy muy interesada en aprender más y aún no he vivencial la experiencia de un baño de gong. Ni bien pueda lo haré. Me encanta la idea. Y lo han explicado muy bien. Gracias.

    • Hola Nilda! Se trata de una experiencia única, y esperamos de todo corazón que tengas la oportunidad de vivirla. ¡Vuelve luego a contarnos tus vivencias! Saludos 🙂

Recibe lo mejor de Relajemos.com en tu e-mail!

Clases en línea de yoga, meditación y bienestar