Viparita Karani: una postura de inversión restauradora

Viparita Karani, una postura de inversión restaurativa

En general, las asanas invertidas suelen verse como posturas avanzadas, no aptas para principiante. Sin embargo, existe una postura que todos, sin importar su nivel, pueden realizar. Estamos hablando de Viparita Karani, una postura restaurativa que nos aporta muchos de los beneficios comunes a las inversiones. Se ha convertido en una asana popular entre practicantes principiantes gracias a la difusión de su variación contra la pared.

¿Listo para hacer una pausa y regalarle un momento de relajación a tu cuerpo? ¡Sigue leyendo y entérate cómo realizar esta asana!

Viparita Karani, una postura de inversión restaurativa
Viparita Karani, una postura de inversión restaurativa

Los textos tradicionales del Hatha Yoga nombran a Viparita Karani como un Mudra, es decir, un gesto o sello empleado para dirigir la energía vital hacia la parte superior del cuerpo. De hecho, Karani quiere decir “acción” o “gesto”. Viparita significa “al revés” o “invertido“, haciendo referencia a la posición que adopta el cuerpo.

En la práctica moderna, Viparita Karani es más bien considerada una asana, similar a otras inversiones como Salamba Sarvangasana, la Postura de la Vela. Muchos se refieren a ella como “Postura Mudra”, uniendo la tradición del hatha yoga con la aplicación moderna de la postura.

Como mencionábamos, es muy habitual que sea practicada utilizando el soporte de una pared. Tanto es así, que de hecho en inglés se la conoce como “legs-up-the-wall pose”, es decir, postura de piernas contra la pared. Esto la convierte en una postura de relajación, ideal para piernas cansadas o entumecidas. Es ideal si has pasado mucho tiempo sentado o parado, ya que se revierte el flujo de sangre. Así se crea una agradable sensación de balance. Además, genera un efecto de drenaje linfático, descomprimiendo pies y tobillos.

Ficha Técnica

Viparita Karani Paso a Paso

  1. Si vas a realizar la variación restaurativa contra la pared, lo mejor es que cuentes también con algún elemento para soportar la espalda baja. Puedes simplemente doblar dos mantas viejas.
  2. Determina la distancia a la que debes colocarte. Esto depende de varios factores, como tu flexibilidad (mientras más flexible seas, más cerca de la pared podrás colocarte), y tu altura (mientras más alto, más lejos de la pared). Experimenta hasta encontrar la posición perfecta.
  3. Para la variación sin la pared: acuéstate con las rodillas flexionadas contra tu pecho, exhala y rueda sobre tu espalda, levantando del suelo la zona lumbar y usando las manos como soporte de la espalda baja. Los antebrazos quedan apoyados en el suelo.
  4. Variación con la pared: siéntate de lado sobre las mantas, con el lado derecho o izquierdo del cuerpo contra la pared, tratando de acercar lo más posible tu cadera. Lentamente, y con ayuda de tus brazos, inclínate hacia atrás y acomódate hasta llegar a apoyar la espalda sobre el mat. De esta manera, la parte baja de la espalda quedará sobre las mantas, con la cadera a la distancia apropiada de la pared. Puedes realizar este movimiento a la vez que estiras las piernas. O puedes optar por acomodarte con las rodillas flexionadas, y estirarlas una vez que hayas acomodado tu postura.
  5. Presta atención a tu cuello. Esta es una postura restaurativa, así que no debes sentir ninguna tensión. Asegruate de no estar comprimiendo las cervicales; estírate desde la tapa de la cabeza para separarlas.
  6. Separa los omóplatos, sintiéndo como se expande tu espalda contra el suelo.
  7. Puedes ubicar las manos sobre el abdomen, estirar los brazos a los lados del cuerpo con las palmas hacia abajo, o a los lados de la cabeza, hacia arriba.
  8. Si estás realizando la variación sin la pared, lo más probable es que decidas mantener los brazos como soporte de la espalda baja. Sin embargo, si ya eres más experimentado, puedes extenderlos a los lados del cuerpo. Esto requiere de más equilibrio y fuerza abdominal.
  9. Quédate en la postura durante el tiempo que quieras, respirando profundamente. Se recomiendan entre 5 y 15 minutos.

Beneficios de Viparita Karani

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  • Normaliza el funcionamiento del sistema digestivo
  • Ayuda a controlar la ansiedad y el estrés.
  • Excelente para quienes sufren de insomnio, migrañas o dolores de cabeza crónicos.
  • Aplaca los dolores menstruales y el síndrome premenstrual.
  • Ayuda a combatir los síntomas de la menopausia.
  • Mejora numerosas condiciones respiratorias.
  • Descomprime tobillos y piernas, generando un efecto de drenaje linfático.

Consejos para principiantes

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En un principio puedes sentir bastante tensión tratando de mantener las piernas estiradas. Esto resulta contraproducente al objetivo de la postura. Trata de relajar las piernas, manteniendo solo la firmeza necesaria para mantenerlas en posición vertical.

Precauciones

Algunos sostienen que, como con la mayoría de las inversiones, no es recomendable realizar esta postura si te encuentras en el período de la menstruación. Existe cierto debate al respecto. Lo mejor será consultar con tu instructor de yoga o probar la postura por lapsos cortos de tiempo durante tu período.

Si sufres de lesiones en el área de las cervicales, puedes usar algún pequeño soporte para tu cuello.

Asanas complementarias

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