Yin Yoga, medicina para el mundo moderno

Yin Yoga, medicina para el mundo moderno | Foto Mila Wetzler

El Yin Yoga se basa en el concepto taoísta de yin y yang, principios opuestos y complementarios en la naturaleza. YIN es el aspecto estable, inmóvil y oculto de las cosas. YANG es el aspecto cambiante, conmovedor y revelador en el cuerpo. Los tejidos conjuntivos relativamente rígidos (tendones, ligamentos, fascia) son YIN, mientras que los músculos y la sangre, al ser más móviles y flexibles, son YANG.

Mi invitación en cada práctica de Yin Yoga es a viajar al interior a través de la observación y la escucha profunda de uno mismo. Y es desde esta permanencia que entramos en cortos estados meditativos, de conexión, de sintonización con nosotros. Siempre de manera suave, con amor y con paciencia, respetándonos.

Un viaje al interior del tiempo

El yoga comienza en el momento presente. Al mantener los ojos cerrados evitamos distraernos con el mundo exterior y a través de esta herramienta alcanzamos un nivel más hondo de conexión para poder así liberar desde las profundidades tensiones o bloqueos. Al buscar no oponernos a la naturaleza de las cosas podemos soltar todo tipo de resistencia y confiar en lo que vaya apareciendo, o en lo que vaya desapareciendo.

Así, el tiempo de la práctica adquiere otra dimensión en la que sumergimos, y entregamos nuestro cuerpo en la permanencia de la asana, poniendo el foco en sostenerla durante varios minutos y no en su intensidad, escuchando siempre cuál es nuestro límite.

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Esta práctica es medicina para el mundo moderno. Vivimos muy rápido (yang) y debemos encontrar el equilibrio (yin). Estamos sobreestimulados, y nuestra mente sólo busca más información y más información, sin importar qué, para no lidiar con el vacío, con los huecos. Y, justamente, son esos huecos los que debemos permitir, estar vacíos para darle lugar a la mente a detenerse y darnos la posibilidad de poner un freno.

La práctica de Yin Yoga

El Yin Yoga es una práctica lenta y suave que dirige la atención hacia adentro. Son asanas de piso que se prolongan en el tiempo permitiendo que el cuerpo fascial se libere, lubricando las articulaciones y fortaleciendo los tendones y ligamentos. Incorpora el trabajo de la respiración, la práctica meditativa y la teoría de los meridianos (TMC) para llevar al practicante a un nivel profundo de contemplación y liberación.

Una clase de Yin Yoga, por lo general, consiste en una serie de posturas de piso pasivas y de larga duración, trabajando principalmente la parte inferior del cuerpo: las caderas, la pelvis, la parte interna de los muslos, la parte baja de la columna vertebral: zonas ricas en tejidos conjuntivos. Se produce así una liberación de energía, emociones y sentimientos negativos que tenemos alojados en las caderas.

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Tres principios fundamentales de Yin Yoga

Nuestro cuerpo nos marca hasta dónde ir en la postura, su límite

Buscamos llegar a la profundidad justa del asana, el lugar donde el cuerpo se detiene de forma natural, libre de toda tensión muscular y dolor. Donde la respiración se mantiene suave, sin esfuerzo extra.

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Mantener la calma en la postura

Encontrar la calma en el cuerpo es clave para lograr la entrega en la forma y permitir que los músculos alrededor de la zona objetivo permanezcan pasivos (relajados).

Sostener la postura en un período de tiempo

La intención es mantener la postura durante un largo periodo de tiempo en el suelo: siendo principiante, entre 1 a 3 minutos; y avanzados, 5 minutos o más.

Beneficios del Yin Yoga

  • Aumenta la movilidad y flexibilidad.
  • Disminuye el stress y la ansiedad.
    Alarga los músculos y reduce las adherencias entre ellos.
  • Hidrata los tejidos y músculos.
  • Equilibra el prana.
  • Calma la mente.
  • Nos libera de la tensión.
  • Fortalece los ligamentos.
  • Lubrica las articulaciones.
  • Ayuda al cuerpo a responder al stress.
  • Desintoxica.
  • Reduce la degeneración de los tejidos.
  • Normaliza la curvatura de la columna vertebral.
  • Aumenta la movilidad de las articulaciones y reduce la osteoporosis.
  • Ayuda a prevenir la fusión de las articulaciones.
  • Calma el sistema nervioso.
  • Calma y equilibra la mente y el cuerpo.
  • Reduce el stress y la ansiedad.
  • Aumenta la circulación.
  • Libera la fascia y mejora la movilidad articular.
  • Equilibra los órganos internos y mejora el flujo de chi (prana).
Una clase de Yin Yoga, por lo general, consiste en una serie de posturas de piso pasivas y de larga duración | Foto: Urko Suaya
Una clase de Yin Yoga, por lo general, consiste en una serie de posturas de piso pasivas y de larga duración | Foto: Urko Suaya

Para quiénes es el Yin Yoga

Yin Yoga es para quien se siente cansado y anhela potenciar su energía o para aquel que está sobreestimulado y tiene una mente hiperactiva o niveles de energía erráticos.

Vivimos en un mundo en el que somos bombardeados con estímulos las 24 horas del día. Por eso es tan necesario darnos el tiempo y la posibilidad de detenernos y permitir estar vacíos para poder observarnos, dándole espacio a nuestras emociones. Se trata de un viaje hacia adentro. De un camino de autosanación que nos invita a reconectar y recobrar nuestro equilibrio.

De corazón, esperamos que este artículo te sea de ayuda. Después de terminar la lectura, podrás dejar un comentario con tu propia experiencia sobre este tema. ¡Sortearemos un yoga mat entre todos los lectores que compartan sus experiencias!

Milu Granitto

Comenzó a practicar Ashtanga Yoga en 2015 en Escuela Ashtanga Yoga Buenos Aires, a cargo de Andrea Martínez. En diciembre de 2016 viajó a Kovalam Beach, India, para practicar durante dos meses y medio, en el workshop dictado por Lino Miele. Luego su viaje la llevó a conocer distintos maestros y técnicas yogis. En Rishikesh se encontró con Louise Ellis, con quien empezó a practicar Yin Yoga, sumándola a su rutina diaria de Ashtanga Yoga. De esta manera, su práctica combina dos estilos opuestos pero complementarios. Milu, además, participó en Buenos Aires de los workshops de Matthew Vollmer, Lino Miele y Eddie Stern, maestros que colaboraron con la profundización de su práctica.
Milu da clases semanales, grupales e individuales, de Yin Yoga. También organiza talleres y clases especiales.

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