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Yoga frente al espejo: ¿una mala idea?

Yoga frente al espejo

Quienes habitúan practicar yoga al aire libre, o en estudios más bien intimistas, acostumbran realizar su práctica sin la presencia de su propio reflejo.

Sin embargo, con la gran expansión que ha experimentado esta milenaria disciplina en los últimos años, cada vez vemos más clases de yoga en sitios que no fueron especialmente preparados para esta práctica. Gimnasios, salones de fitness, de danza, etc, se han convertido en espacios de yoga. Todos estos lugares tienen una cosa en común: paredes con espejos.

Los espejos son de vital importancia para muchas disciplinas. Al devolvernos una imagen de nosotros mismos, nos ayudan a corregir de forma visual los defectos en nuestra postura. Nos permite tener una perspectiva similar a la de un espectador. En muchas clases de fitness, al ver el reflejo de nuestros compañeros nos sentimos inspirados a dar más de nosotros. Asi se crea un clima de amigable competencia. Incluso dentro de la misma práctica de yoga, algunas variantes más contemporáneas favorecen salas con espejos.

De corazón, esperamos que este artículo te sea de ayuda. Si crees que puede ser de utilidad a otras personas, no dudes en compartirlo. Después de terminar la lectura, te invitamos a dejar un comentario con tu propia experiencia. ¡Sortearemos un yoga mat entre todos los lectores que comenten!

Pero, ¿qué impacto tiene el ver nuestro reflejo durante una clase de yoga? Acompáñanos a explorar los aspectos positivos y negativos de practicar con espejos.

Lo positivo

Como mencionamos, los espejos son una gran ayuda para quienes prefieren un aprendizaje más visual. Nuestro reflejo nos muestra de primera mano cuando estamos cometiendo algún error de alineación. Esto nos permite corregirlo inmediatamente. Una posición incorrecta de los pies, caderas desalineadas, espaldas encorvadas… todos esto salta a la vista cuando nos encontramos con nuestra propia imagen.

Además, los espejos proveen el beneficio de poder ver a tu instructor desde diferentes ángulos. Esto es sumamente ventajoso cuando se explica una nueva asana, ya que puedes entender mejor la posición que debe adoptar todo el cuerpo.

Y para los mismos profesores, el espejo puede ser de gran ayuda ya que les permite tener un panorama de toda la clase en simultáneo, pudiendo identificar fácilmente a quienes tienen algún problema.

Lo negativo

Habiendo dicho todo esto, debemos mencionar que los espejos pueden tener un impacto bastante perjudicial para la práctica de yoga. 

Como todos sabemos, yoga es mucho más que la perfección de la forma en determinada asana. Este es uno de los puntos en los que los espejos juegan en contra; si bien nos ayudan a corregir nuestra alineación, también pueden empujarnos a tratar de conseguir una imagen “bella”, como si en cualquier momento fuésemos a ser retratados como en todas aquellas fotografías de yoguis en posiciones asombrosas que circulan por las redes sociales.

Esto nos empuja a asumir una postura basándonos en como se ve, y no en cómo se siente, o en cómo se realiza de forma correcta. Si bien el espejo puede ayudarnos a mejorar nuestra alineación, a veces realizamos “correcciones” en favor de vernos más “avanzados”, en lugar de respetar nuestro cuerpo. Puede quete veas genial realizando cierta postura, pero si sientes como si fueras a romperte en cualquier momento, probablemente deberías estar practicando una variación menos exigente.

Además, el espejo puede devolvernos una imagen no tan sentadora: caras enrojecidas, transpiración, ropa desacomodada, cabello despeinado, etc, cosas totalmente naturales teniendo en cuenta que estamos realizando actividad física. Es esencial aclarar que todo esto no debería influir en una práctica tan profunda y desligada de nuestra imagen superficial.

Sin embargo, nos desconecta e incluso puede empujarnos a un lugar de inseguridad, de falta de compasión hacia nosotros mismos. Juzgar permanentemente nuestro aspecto nos impide llegar a un lugar de verdadera espiritualidad; nos impide ver hacia adentro.

Por otra parte, el uso de espejos nos priva de usar otros sentidos. La gran mayoría de nosotros estamos acostumbrados a depender principalmente de la vista. Quitando el factor visual, los demás sentidos se agudizan. Si no puedes ver tu imagen en el espejo, deberás sentir la posición de tu cuerpo para determinar tu alineación. Además, sin la distracción externa de mirar constantemente al espejo, podrás escuchar las instrucciones con más atención, la cadencia de tu respiración y la música o sonidos ambientales (si los hubiese). Incluso el olfato se ve beneficiado. Esto es genial si practicas en un estudio donde se acostumbra usar la aromaterapia o encender incienso.

Conclusión

Lon espejos aportan sus beneficios. En general, sin embargo, prescindir de ellos es lo mejor cuando consideramos que el yoga es un viaje de transformación desde adentro hacia afuera, y no mera práctica por imitación.

Sacar esa fuente de inseguridades, validación externa y distracciones nos conecta más con nuestro interior. Nos permite escuchar más atentamente al cuerpo. Así, aprendemos a guiarnos por cómo se siente una postura y no cómo se ve desde afuera.

En última instancia, sin embargo, se trata una cuestión de preferencia personal. A ti, ¿te gusta más practicar en salones con o sin espejos? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Nos llena de satisfacción que hayas llegado hasta aquí. Si el artículo te fue de utilidad y crees que puede ayudar a otras personas, no dudes en compartirlo. También, te invitamos a dejar un comentario y así enriquecer nuestra experiencia y la de todos los lectores de Relajemos.com. ¡Namaste!

10 comentarios

  • En lo personal no se debería tener espejos, el yoga es percepción, como te percibes? tu cuerpo te va respondiendo tanto interna como externamente. así que yoga no es competencia ni siquiera contigo mismo. escucha tu cuerpo y disfruta de una práctica meditativa,
    Namasté.

    • Hola Juana! Por supuesto, a veces es lo más dificil para algunos principiantes entender que en el yoga no se compite, no se compara con otros, es un camino en el que lo importante es volverse hacia uno mismo, la percepción, como bien dices. Gracias por dejarnos tu opinion!

  • No voy a opinar si es malo o bueno practicar yoga con espejos pero personalmente prefiero practicar sin. me parece que puede ser un motivo de distracción, sobre todo para los alumnos principiantes-

    • Gracias por tu comentario, Nidia! El espejo puede ser fuente de distracciones, sobre todo para aquellos que aun estan trabajando en su poder de concentración

  • Personalmente uso los espejos como indicas porque ya estaban allí, y ayudan a que efectivamente los alumnos en iniciación tomen conciencia de su alineación siempre acompañado de la correcta explicación de que músculo es tan trabajando, como hacer la corrección o regulación a nivel individual haciendo incapie en que sienta el estiramiento y el trabajo en la zona correspondiente. Cuando ya tienen cierta conciencia sobre si mismos, es cuando comienzan a usar los drishtis y dejan de mirar por si mismos el espejo empezando a experimentar la verdadera concentración, autorregulación a traves de los sentidos en base a su conciencia previa frente al espejo y el estado meditativo y la verdad este proceso da bastantes buenos resultados con mis alumnos de iniciación

    • Gracias por contarnos tu experiencia! Sin dudas el uso de espejos puede ser mucho más beneficioso si se acompaña de la explicación y corrección correspondientes

  • Pienso que es mejor practicar yoga sin espejos pues se pierde la finalidad de la disciplina, que es sentir tu cuerpo y realizar las asanas de forma relajada.

  • A mi particularmente me gusta la practica del YOGA sin espejos como ud dice la concentracion es importante para realizar todas las posturas, si nos miramos al espejos estariamos mas enfocados al fisico y no a nuestro interior, ya q lo que buscamos en el yoga es nuestro equilibrio

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