Matsyasana, la Postura del Pez

En su variante más compleja, Matsyasana se realiza con las piernas en postura de loto

En esta nota vamos a referirnos a Matsyasana, una asana en la que la espalda realiza una flexión hacia atrás. Conocida como la Postura del Pez, se dice que el nombre de la postura se debe a que, de realizarla en el agua, le permite a uno flotar ya que nos confiere una forma aerodinámica, sobre todo cuando se realiza en sus variaciones más complejas.

Sigue leyendo para conocer todos los beneficios de Matsyasana, así como la guía paso a paso y todos nuestros consejos.

La Postura del Pez nos brinda una gran cantidad de beneficios físicos. Es particularmente buena para corregir problemas posturales, como el encogimiento de hombros, y para liberar las tensiones acumuladas en esa zona o en el cuello. Matsyasana es, en definitiva, una excelente postura para estirar la región cervical y dorsal de la columna. Por eso suele realizarse en contraposición a Salamba Sarvangasa, ya que neutraliza la posición de cuello y columna. Esta secuencia es común en sobre todo en las series de Ashtanga Vinyasa.

Esta asana también tiene un efecto terapéutico para personas con problemas respiratorios, como el asma. Al permitir una mayor apertura del pecho y la caja torácica, favorece la respiración profunda aumentando con el tiempo la capacidad pulmonar.

Otra explicación detrás del nombre afirma que, tal como un pez limpia un estanque al comer aquello que ensucia el agua, así esta asana purifica nuestra sangre, limpiando el cuerpo. Además, muchos afirman que Matsyasana ayuda a regular el funcionamiento de las glándulas tiroideas y paratiroideas.

Desde un punto de vista más energético y espritual, al realizar la Postura del Pez elevamos el pecho, abriendo el chakra del corazón, y dirigimos nuestra energía vital a la zona del cuello y los hombros.

Matsyasana, La Postura del Pez
Matsyasana, La Postura del Pez

Ficha técnica

Pose del Pez Paso a Paso

  • Recuéstate boca arriba con las rodillas flexionadas y las plantas de los pies bien apoyadas en el piso, brazos a los lados del cuerpo, palmas hacia abajo.
  • Con una inhalación, despega ligeramente la pelvis del suelo y desliza las manos hasta que queden debajo de los glúteos. Luego vuelve a bajar la pelvis de modo que los glúteos descansen sobre el dorso de las manos. No pierdas esta conexión en ningún momento mientras realizas la postura.
  • Comprueba la posición de tus brazos. Asegúrate de acercar bien los codos a los lados del cuerpo.
  • Inhala y planta firmemente los codos y antebrazos en tu mat. Eleva la parte superior del torso.
  • Dependiendo de la profundidad con la que puedas realizar la asana, la parte baja o la tapa de la cabeza permanece apoyada en el suelo. Sin embargo, debe soportar la menos cantidad de peso posible. Asegúrate de no estar comprimiendo las vértebras cervicales.
  • Una vez que hayas encontrado estabilidad en este paso, puedes extender las piernas. Se recomienda hacerlo de a una por vez. Una vez estiradas ambas piernas, presiona desde los talones para mantenerlas activas.
  • Mantén la postura durante unas 5 respiraciones.
  • Para salir de la postura, con una exhalación presiona los antebrazos contra el suelo y eleva un poco la cabeza, para vovler a acomodarla en posición de descanso.

Beneficios de Matsyasana

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  • Ayuda a relajar el pecho y los músculos intercostales.
  • Energiza y alivia la fatiga.
  • Estimula los órganos del aparto digestivo y ayuda a regularizar la constipación.
  • Mejora la calidad de tu respiración. Es terapéutica para casos de problemas respiratorios.

Consejos para principiantes

Es muy común que los practicantes principiantes compriman el cuello al realizar esta postura, e incluso pueden sentir dolor en la zona de la garganta. Para evitarlo, si sientes molestias solo debes bajar un poco el pecho para que la curvatura de la espalda nos ea tan intensa, o colocar una manta doblada debajo de la espalda. Asegúrate de que la cabeza quede apoyada en el piso.

Precauciones

No se recomienda realizar Matsyasana si sufres de:

  • Lesiones severas en el cuello/cervicales
  • Problemas de presión (alta/baja)
  • Migrañas

Si tienes problemas en la espalda baja, se recomienda mantener las rodillas flexionadas y los pies apoyados en el piso, en lugar de extender las piernas.

Variaciones

Existen variaciones de Matsyasana que la convierten en una postura más desafiante:

  1. Para ejercitar los músculos abdominales, realiza la asana elevando las piernas a un ángulo de 45 grados.
  2. Si ya lograste realizar la postura como la explicamos anteriormente, puedes retirar las manos de abajo de tus gluteos y juntarlas en Anjali Mudra, extendiendo los brazos hacia el cielo.
  3. Por último, la variación más compleja de todas consiste en realizar la Postura del Pez con las piernas en Padmasana (Postura del Loto). Esto requiere dominar perfectamente ambas posturas y puede ser desafiante incluso para yoguis bastante experimentados.

Asanas complementarias

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