La relajación como una herramienta para el trabajo de parto

Trabajo de parto: respiración y relajación

En toda clase de yoga la relajación se practica generalmente al final, en la postura de Savasana (esta asana también se llama el cadáver) y su propósito es integrar la sesión de yoga en una última posición de relajación consciente. Cada parte del cuerpo se va distendiendo pausadamente hasta alcanzar un estado de descanso profundo, donde la actividad mental se reduce al mínimo y se profundiza la respiración.

Pero en la clase de yoga para embarazadas, la relajación es una práctica que cobra una importancia especial y sus beneficios son múltiples:

  1. Se sostiene que 10 minutos en Savasana bajan la presión arterial y equivalen a horas de sueño.
  2. Esta postura ayuda a normalizar el funcionamiento del organismo materno y nivelar la sobrecarga progresiva que éste sufre, evitando o reforzando el reposo tan a menudo indicado frente a la amenaza de gestosis.
  3. Previene o corrige síntomas como retención de líquidos e hipercontractilidad uterina.
  4. Ayuda a evitar molestias y perturbaciones como calambres, dolores en la zona lumbar, de encaje, trastornos circulatorios, cansancio, irritación, insomnio, etc.
  5. Se ha observado que, en numerosos casos, las presentaciones patológicas como la de nalgas, se deben a la contractura de la musculatura pelviana. El entrenamiento en la relajación de dicha zona, sumado a una actitud concentrativa de conexión con el bebé, logra revertir (a veces hasta avanzado el octavo mes), dichas presentaciones.

[También te puede interesar: YogaTerapia Hormonal: Cómo activar las hormonas femeninas a través del yoga]

Relajación y respiración para el trabajo de parto
Dentro de los beneficios de la relación para el trabajo de parto se destaca la posibilidad de reducir molestias, calambres, dolores en la zona lumbar, de encaje, trastornos circulatorios, cansancio, irritación, insomnio, etc.

Una mujer embarazada (sobre todo en el último trimestre) no puede mantenerse en la postura savasana (acostada sobre su espalda) por el gran peso que ejerce el útero sobre la arteria que nutre a la placenta. Pero puede buscar otras posiciones que ofrezcan apoyo y hacer la relajación igualmente, como las posturas laterales.

De corazón, esperamos que este artículo te sea de ayuda. Después de terminar la lectura, podrás dejar un comentario con tu propia experiencia en este tema. ¡Sortearemos un yoga mat entre todos los lectores que compartan sus experiencias!

Éstas siempre deberán hacerse con almohadones entre las rodillas para que la columna quede derecha; debajo del abdomen para darle apoyo a la panza y la cabeza; o sentadas contra un buen apoyo con muchos almohadones también para lograr una completa comodidad.

Mientras el útero no está muy voluminoso puede estar tendida sobre su espalda pero con almohadones debajo de sus rodillas para que la cintura quede planchada sobre el mat y se relaje la musculatura lumbar.

Al finalizar la práctica de yoga dedicamos, por lo tanto, un tiempo a la práctica de la relajación concentrativa, verbalmente dirigida, con ojos cerrados, induciendo el pasaje del estado de actividad a otro de percepción interna.

Para eso tomamos elementos de distintas técnicas como la de Schultz con la tranquilización, vivencias de peso, calor y regulación respiratoria. De Gerda Alexander, la sensación de apoyo del cuerpo que permite su entrega. De Jacobson, la detección en una medida cada vez más fina de pequeñas tensiones residuales. De Ina Gaskin, la percepción de una onda relajante que pasa por el cuerpo en cada exhalación, y la relación entre contractura y distensión de la boca con la de la vulva y pelvis.

Clases en línea de yoga, meditación y más

Este estado de relajación también nos sirve de base para la práctica de las distintas respiraciones que se usan durante el trabajo de parto.

Relajación para el parto
Al estar embarazada, una mujer puede adoptar otras posiciones que no sean savasana con la espalda apoyada, pero ofrezcan apoyo para hacer la relajación, como las laterales.

¿Cómo ayuda la relajación para el trabajo de parto?

Una práctica regular de la relajación permite ir entrenando cuerpo y mente para que llegado el momento del trabajo de parto y frente al tirón fuerte de las contracciones de la última parte de la dilatación y luego durante el período expulsivo, entre pujo y pujo, la mujer pueda responder con entrega y apertura en vez de tensión.

El encuentro de una mujer con la tan temida contracción puede generar dos reacciones opuestas: la negativa desencadena tensión de defensa, debilita, confunde, descontrola y origina una vivencia de sufrimiento y desesperación frente al dolor, traba la dilatación y desequilibra los estímulos nerviosos y hormonales. La otra opción es responder con relajación en el trabajo de parto, que es la actitud de serenidad y tranquilidad interna, de conexión perceptiva con el propio cuerpo, equilibrio funcional que permite que el cuello del útero se abra sin ofrecer una resistencia inútil.

La persona relajada nunca se encuentra a merced de una fuerza que descontrola. La relajación en el trabajo de parto tiene una acción disolvente con respecto al dolor, lo hace tolerable. La mujer que sigue el curso de sus contracciones bien relajada, se mantiene por encima de éstas, sin que el dolor sea capaz de invadirla. El efecto analgésico de la relajación es incuestionable.

Además, en estado de relajación se economiza fuerza (que queda disponible para el período expulsivo) y oxígeno para las contracciones y el bebé. Y todo esto abrevia la apertura del cuello uterino. Una mujer tensa tiene su cuello uterino tenso; una mujer en relajación en el trabajo de parto, en cambio, tiene un cuello uterino blando.

Una dilatación vivida con serenidad y en un estado de relajación, durante la cual la madre responde a la contracción con una actitud adaptativa, le permite llegar al período expulsivo con la fuerza necesaria para pujar con la misma serenidad y conexión con útero e hijo.

Por supuesto, para lograr un estado de relajación frente al proceso tan potente del trabajo de parto es necesario que la mujer esté lo suficientemente informada como para tener una comprensión acerca de los cambios que ocurren en su cuerpo, infundiéndole confianza. Entonces sí, el antídoto contra la tensión será la relajación por medio de la cual la mente descansa y es posible el control muscular consciente y la interpretación de las sensaciones que provienen del útero no serán de sufrimiento sino de trabajo muscular.

Además, entrar en un estado de relajación durante el trabajo de parto reduce la actividad del neocórtex, lo cual es altamente favorable para el desarrollo de un parto sin complicaciones. La mujer que da a luz tiene que estar a resguardo de las estimulaciones de su neocórtex en general o del intelecto en particular, y dado que el ambiente de las instituciones y especialmente de la sala de partos no suele favorecerlo, porque hay luces fuertes, se le está hablando constantemente y se siente observada, entrar en un estado de profunda relajación le permite desconectarse del mundo e ignorar lo que pasa a su alrededor. Este estado va a favorecer el libre juego de las distintas hormonas que permiten el desarrollo de un parto fisiológico fluido.

Respiración Profunda

A la relajación en el trabajo de parto como respuesta a las contracciones, cuando éstas comienzan a hacerse más intensas, le sumamos la respiración profunda, sobre todo para la última parte del período de dilatación y durante el período expulsivo entre pujo y pujo como un modo de recuperar energía y oxígeno para el bebé y el útero.

En la respiración profunda, al ver que una contracción se está anunciando, se toma aire lenta y suavemente. Esto hace que el diafragma descienda, el abdomen se proyecte hacia afuera, el vientre se distienda. Se hace una breve pausa y se exhala. Al sacar el aire se profundiza la relajación. Tras otra breve pausa, se inhala nuevamente.

Así, la respiración se va haciendo más lenta y larga y se va encontrando un ritmo que ayuda a abrir frente al retorcijón fuerte de la contracción. Como debajo del diafragma está el útero y éste está sumamente sensible, la respiración profunda es como un masaje: permite ingresar gran cantidad de oxígeno, distiende la pared abdominal y saca presión al útero.

En las clases, cuando llega una nueva alumna, generalmente durante el primer trimestre de su embarazo, lo primero que destaco es la necesidad de entrenar la relajación, algo que parece muy sencillo en un estado ideal, pero que no es tan fácil de lograr frente a un estímulo fuerte como una contracción.

[También te puede interesar:Pranayama: el control de la respiración] 

Por eso, le doy mucha jerarquía dentro de la práctica de yoga, siempre buscando posiciones muy cómodas que ofrezcan mucho apoyo. Personalmente sugiero que la repitan todo lo posible durante la semana, en distintas circunstancias y lugares, para llegar a tenerla tan entrenada que logren entrar y salir de este estado con facilidad y en segundos. De esa manera, cuando llegue el momento del trabajo de parto, será una respuesta natural frente al tirón de la contracción o a cualquier maniobra que el médico o la partera realicen.

En síntesis

Nos llena de satisfacción que hayas llegado hasta aquí. Si el artículo te fue de utilidad y crees que puede ayudar a otras personas, no dudes en compartirlo. También, te invitamos a dejar un comentario y así enriquecer nuestra experiencia y la de todos los lectores de Relajemos.com. ¡Namaste!

La relajación es la llave maestra para que el parto se convierta en un acontecimiento gozoso, inolvidable, para cambiarle el signo a un proceso natural sobre el que hemos sido bombardeadas con imágenes y relatos terroríficos. Es la herramienta que nos permite tener el control de la situación, apropiarnos de nuestro cuerpo y nuestro poder, desaprender lo que no sirve y mantener una comunicación íntima, constante con el otro coprotagonista de este momento trascendental que es nuestro hijo o hija.

La relajación como una herramienta para el trabajo de parto
5 (100%) 1 voto

Pilar Blanco

Directora del centro Nei Dromi. Coordinadora de grupos en terapias psicocorporales. Instructora de yoga para embarazadas y acompañamiento pre y post parto. Masoterapeuta sistema californiano, se dedica hace doce años a la atención de pacientes y a la docencia. Practitioner en Flores de Bach. Arteterapeuta con orientacion Junguiana.

Contacto: [email protected] - (11)57647104

3 comentarios

  • Excelente nota, sobre todo el enfasis en lograr la relajacion que tanto practiquemos cuando estemos en el trabajo de parto. Muchas gracias!!

  • gracias!! me encanta Relajemos porque están en todos los detalles ayudandonos a relajarnos en los momentos mas dificiles, esta informacion me parece grandiosa, a mi lamentablemente me llego tarde a mis 50 y tantos años pero sin duda voy a compartirla con mi hija y amigas jóvenes.. relajarse durante el parto es de las cosas mas dificiles que intente hacer en mi vida y estas herramientas creo pueden ser de gran ayuda

Recibe lo mejor de Relajemos.com en tu e-mail!

Clases en línea de yoga, meditación y bienestar